Bailar Tango hace bien:

  • Individual: Cualquier persona puede ir sola, tanto hombres como mujeres, también se puede ir en pareja, o en grupos.
    Es un lugar propicio para conocer gente de todo el mundo y con intereses de los más variados. Los códigos milongueros hacen más fácil la interacción ya que “el cabeceo”  y los intervalos entre las tandas permiten una comunicación entre los dos bailarines que recién se conocen. Caso contrario, el anonimato es otra forma aceptada ya que la idea es bailar y, una vez terminada la tanda, cada cual vuelve a su lugar o queda libre de invitar a otra persona a bailar.

 

  • Social: Pueden ir padres, hijos y abuelos. Pueden bailar entre sí o con otros. No hay diferencias sociales o económicas. Bailar en una milonga implica un código de convivencia y respeto mutuo. Abarca no solo la relación con la pareja de baile sino también con el resto de las parejas que se encuentran bailando alrededor. Para eso es muy importante, y valorado, respetar los espacios y el “sentido de circulación” (antihoraria) de la pista.

 

  • Variedad: Hay Milongas y Prácticas para todos los gustos, con códigos y estilos muy diversos. Las hay al mediodía-tarde-tardecita y noche, hay con orquestas en vivo, con show de bailarines, con pista de parquet, baldosas y las más diversas superficies. Hay al aire libre. Hay donde ir “de zapatillas” y de “elegante sport”, con cabeceo y sin cabeceo. Hay Queer o gay friendly. Hay con tangos del 30 y con tangos modernos.

 

  • Abarcativo: El tango involucra no solo la danza, sino también otras artes: escénicas; lingüísticas (lunfardo); literarias; música; cine; de vestuarios; esculturas; pinturas y otras tantas expresiones culturales.

 

  • Salud: Está comprobado que bailar tango reporta beneficios para el ritmo cardíaco y hay actividades especiales para enfermos de Parkinson. Estudios realizados por Doctores de la Fundación Favaloro, afirman que – *“los resultados permiten conocer que bailar tangos y milongas implica un ejercicio de leve a moderada intensidad durante cada pieza musical. Aún en personas mayores se corresponden con esfuerzos que implican bajo riesgo de accidentes cardíacos o traumáticos y pueden recomendarse con márgenes de seguridad adecuados”. Estudios de la Dra. Patricia McKinley de McGill University (Montreal, Canadá). Afirman que: -“Bailar tango implica ejercitarse en muchas funciones. El baile requiere atención ya sea de la persona que improvisa los pasos como en la pareja que los sigue. Los pasos pueden variar en una serie de combinaciones que hacen a la creación, idiosincrasia y divertimento de las parejas. El tango nunca es el mismo; hay una interacción de las parejas”.

Fuente: *Libro: Con el Corazón en el Tango, Dr. Roberto M. Peidro. Fundación Favaloro.

En mi opinion, hay pocas actividades que conjuguen tantos beneficios en forma inmediata, accesible y universal como el Tango Argentino. No en vano se baila y se escucha en todo el mundo. Adrian Luna

About the Author Adrian Luna

Certified Ontological Coach Speaker Tango teacher